Las relaciones cotidianas son tales que con la mayor parte de nuestros conocidos no volveríamos a intercambiar una sola palabra si oyéramos lo que dicen de nosotros en nuestra ausencia.
Arthur Schopenhauer
¡Dios
no oiga
tus impías palabras!
En vez
de dar consuelos
los quitas.
Algunas relaciones
son competiciones,
Relaciones y competiciones
competiciones desiguales
Hablar con quien
del que no se aprende
t’enfuerece.
Hablar es a piedras.
Corazones-Cerrados
a Cal-y-Canto:
Cuatro “Ces”
sin Cariño(ésta sí).