Así es la protagonista de Cinco Horas Con Mario, de Miguel Delibes.
Su modo de pensar convencional se manifiesta en multitud de Tópicos y Mitos Falsos sobre:
- La familia
- El matrimonio
- El amor
- La caridad: “PERO SI LOS POBRES ESTUDIAN Y DEJAN DE SER POBRES, ¿QUIERES DECIRME CON QUIENES VAMOS A EJERCITAR LA CARIDAD?”
- La mujer y el hombre: “¿PARA QUÉ VA A ESTUDIAR UNA MUJER, MARIO, SI PUEDE SABERSE?”
- La maternidad
De los tres mitos, este es el más arraigado aún, en tanto es ineludible la real capacidad de las mujeres de procrear.
En el libro Imágenes y símbolos, Mircea Eliade dice que el mito muestra y enseña los eventos primordiales que nos convierten en lo que somos. Y basar la valía como persona o de “mujer completa” y “realizada” en la maternidad, ha convertido a las mujeres en todo, menos en sujetos con derechos. Ser esposas, y por supuesto madres, está tan naturalizado que no serlo significa estar fuera de la sociedad y de las leyes. Tenemos derechos en tanto somos hijas, esposas o madres, no por ser mujeres.
Y sobre la figura de la madre pesan milenios de historia. Quien no lo es, está vacía entonces. Es infértil, está seca. Está incompleta y si es a voluntad, entonces además está loca y es una egoísta. Las madres son, sí, diosas milenarias y mitológicas, pero finalmente deidades femeninas sometidas al dominio de dioses. La diosa madre, de acuerdo a Cazés, no sólo perdió su supremacía, sino también resultó domesticada y convertida en esposa de alguna deidad masculina.